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EDUPAZ, comparte los principios y valores de la denominación hermanos menonitas:

DOCE PRINCIPIOS DE LOS HERMANOS MENONITAS

  1. El énfasis en un biblicísmo práctico.

Mientras no se adora a la Biblia en sí misma, de forma que se caiga en la bibliolatría, los Anabautistas aceptan las Escrituras como la autoritativa Palabra de Dios, y mediante el Espíritu Santo… la guía infalible para llevar a los hombres a la fe en Cristo y para orientarlos en la vida del discipulado cristiano. El Anabautismo insiste en que los cristianos deben siempre ser guiados por la Palabra, la cual debe ser colectivamente discernida, y por el Espíritu.

  1. El énfasis en el Nuevo Testamento:

Dado que Cristo es la revelación suprema de Dios, el Anabautismo hace una clara distinción funcional entre los igualmente inspirados Antiguo y Nuevo Testamentos. Vemos un antiguo y un nuevo pacto. Leemos el Antiguo desde la perspectiva del Nuevo y vemos el Nuevo como el cumplimiento del Antiguo. Donde los dos difieren, el Nuevo predomina, de manera que la ética del Anabautismo se deriva primordialmente del Nuevo Testamento.

  1. El énfasis en Jesús como central sobre todo lo demás.

El Anabautismo deriva su Cristología directamente desde la Palabra y enfatiza un compromiso profundo de imitar a Jesús seriamente en toda la vida. Tal punto de vista contiende con las posiciones que afirman que los mandamientos de Jesús son demasiado difíciles para los creyentes ordinarios o que la importancia de Jesús yace casi enteramente en proveer salvación celestial. Más bien, creemos que la salvación del alma hace parte de una transformación mucho más amplia.

  1. El énfasis en una iglesia de creyentes.

El Anabautismo cree que la conversión Cristiana, que no necesariamente es súbita y traumática, siempre involucra una decisión consciente. A menos que una persona nazca nuevamente, no puede ver el reino de Dios. Creyendo que un infante no puede tener fe consciente en Cristo, los Anabautistas bautizan únicamente a aquellos adultos que lo han solicitado en forma personal, viviendo su fe. El bautismo voluntario, junto con un compromiso para caminar en la novedad de vida y para buscar la pureza en la iglesia, constituye la base de la membrecía de iglesia.

  1. El énfasis en la importancia del discipulado.

Llegar a ser un cristiano involucra no solamente creer en Cristo sino también un discipulado. La fe se expresa en una vida santa. En Cristo, la salvación y la ética vienen juntas. No estamos solamente para ser salvos mediante Cristo, también para seguirle a diario viviendo en obediencia. Así, por ejemplo, los Anabautistas desde su comienzo renunciaron al juramento. Decidieron hablar siempre la verdad. Para ellos no podía haber graduaciones de la verdad. Enseñaron que la salvación nos hace seguidores de Jesucristo y que Él es el modelo para la forma en que nosotros debemos vivir.

  1. El énfasis en una iglesia sin clases o divisiones.

La iglesia, el cuerpo de Cristo, tiene una única cabeza. Mientras reconocemos la diversidad funcional, los creyentes Anabautistas descartamos toda distinción racial, étnica, de clase y de sexo porque éstas son desvanecidas en la unidad y la igualdad del cuerpo.

  1. El énfasis en la iglesia como una comunidad de pacto.

La adoración comunitaria, la ayuda mutua, la vida en familia y la responsabilidad mutua caracterizan esta comunidad. Un Anabautista individualista o centrado en sí mismo es una contradicción en términos.

  1. El énfasis en la separación del mundo.

La comunidad de aquellos que han sido transformados pertenece al reino de Dios. Funciona en el mundo pero se separa radicalmente del mundo. La iglesia fiel y peregrina ve al mundo pecador como un ambiente ajeno con metas completa y éticamente diferentes. Este principio incluye la separación de la iglesia y el estado. Por lo tanto, el Anabautismo rechaza todas las formas de religión civil, sean estas las tradicionales del Corpus Christianum en general o las más recientemente desarrolladas formas de nacionalismo Cristiano.

  1. El énfasis en la iglesia como una contracultura visible.

Siendo una familia unida de creyentes cada congregación Anabautista modela una comunidad alternativa. Tal comunidad de pacto debe funcionar como una auténtica contracultura.

  1. El énfasis en la búsqueda de la Paz.

Aquí los Anabautistas difieren de muchos otros Cristianos. El Anabautista cree que la posición de paz no es opcional, no es marginal, y no está relacionada principalmente con el militarismo. Con base en las Escrituras, los Anabautistas renuncian a la violencia en todas las relaciones humanas. Vemos paz y conciliación (el camino del amor) como el corazón del evangelio Cristiano. Dios dio a sus seguidores esta ética no como un punto para cavilar, sino como un mandamiento para obedecer. Fue costoso para Jesús y puede también ser costoso para sus seguidores. El camino de la paz es un modo de vida.

  1. El énfasis en un compromiso para servir.

Así como Cristo vino para ser un siervo de todos, los Cristianos deben servir también unos a otros y a los otros en el nombre de Cristo. Así, la separación de un mundo pecador es equilibrada por un testimonio de asistencia práctica a una sociedad necesitada y lastimada.

  1. El énfasis en la iglesia como una iglesia misionera.

Los Anabautistas creen que Cristo ha encargado a la iglesia para ir a todo el mundo y a  toda la sociedad y hacer discípulos de todas las naciones, bautizándolos y enseñándoles a observar Sus mandamientos. El imperativo evangelístico se da a todos los creyentes. Estos principios constituyen la esencia de Anabautismo. Mientras cada énfasis puede encontrarse en otra parte, la combinación de todos los doce constituye la originalidad del Anabautismo.

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